Los
payasos son uno de los primeros elementos conectados con la risa que encontramos
en la historia del hombre. Son los primeros que vienen a nosotros para "hacernos
reír": en la excitacion del circo, con atención y fuerza, o en televisión. Quizás,
es por esto, que despiertan en nosotros una clase de nostalgia, al lado de un
confuso sentimiento de dulzura... El personaje del payaso es un gran desafio
para el actor: por el hecho de que vestido como payaso debe hacer reír, y esto
no es cosa fácíl (como dicen siempre los grandes cómicos). El Teatro Due Mondi
se ha confrontado con el circo desde fines de 1985/86, con atención, con gran
respeto por la extraordinaria profesionalidad hacia aquellos payasos que contribuyeron
a crear el mundo del circo. Para los actores, el espectáculo Hermosos payasos,
es la continuación natural de aquellas primeras felices experiencias, pero incluye
también nuevos elementos dados por la presencia de dos nuevos actores, que actuan
como músicos. El espectáculo es una especie de antología de los clásicos del
repertorio del payaso. Los dos payasos que se alternan y confrontan en el escenario
son -a pesar de ellos- los músicos "serios" que desean mostrar su arte al público,
pero que se ven envueltos en la diversión colectiva. La estructura del espectáculo
es simple. Los payasos arriban: Birillo toca la trompeta y se transforma , Renè
entrena a las pulgas, boxea , la música crece y todos palmeamos. Quizás, retornan
las memorias, o quizás, apareceran cosas que nunca vimos. Bromas crueles se
convierten en juegos y risas, un corso. Musicos y acrobatas, comicos y poetas,
un mundo se rebela: estaba dentro de un gran zapato, una naríz postiza. Que
hermosos son los payasos!